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Flor pulsera
La pulsera Flor está hecha con una cadena fina de latón chapado en oro de 18kt, libre de tóxicos como el níquel o el plomo, y cuenta con una cadenita extensora que permite ajustar su largo cómodamente para adaptarse a cada muñeca.
MANTÉN TUS PIEZAS PROTEGIDAS DE LA SUCIEDAD: El polvo ambiental las ensucia y la grasita de nuestra piel hace que la suciedad se adhiera al metal. Guarda tus piezas en la bolsita o la cajita en que te las enviamos para protegerlas de la humedad y del polvo del ambiente. Las bolsitas de algodón y las cajitas de cartón de nuestro packaging son perfectas para guardarlas.
PROTEGE TUS PIEZAS DE LA HUMEDAD: La humedad oxida los metales y acelera el desgaste de los chapados. Una buena idea es poner una bolsita de bolitas de sílice en tu joyero para que absorba cualquier resto de humedad (puedes aprovechar las que suelen venir en las cajas de zapatos, bolsos, etc).
Piezas Chapadas en Oro: es importante que no las mojes y evites llevarlas en ambientes especialmente húmedos (la piscina, el gimnasio, la playa..). No las guardes en el baño donde suele haber mucha condensación. Ten especial cuidado con pulseras y anillos porque son los que están más expuestos al agua.
Piezas de Plata: Son resistentes al agua, pero evita usarlas en baños termales. Sólo ten en cuenta que algunas piedras naturales pueden verse afectadas por el agua de mar o el cloro de las piscinas.
EVITA PRODUCTOS QUÍMICOS: Evita echar perfumes o cremas sobre el colgante. Aplica todos los cosméticos primero y cuando la piel esté seca ponte entonces tu collar.
MANTENLAS ORDENADAS: El roce entre piezas puede dañar los baños con arañazos y rayaduras, ten especial cuidado con las superficies lisas o mates. Guarda todas las piezas separadas las unas de las otras (en bolsitas, cajitas, compartimentos..) para que no se enreden, cuando lo hacen e intentamos desenredarlas estiramos de ellas y las arandelas van cediendo hasta que se abren, es entonces cuando perdemos el cierre, alguna pieza o el colgante entero.
LÍMPIALAS DE VEZ EN CUANDO: Si tu pieza ha perdido brillo, está ennegreciendo, tiene manchitas verdes, desprende olor metálico, tiene un tacto rígido o de repente te irrita es que necesita una pequeña limpieza.
En un bol mezcla agua caliente, échale un chorrito de jabón friegaplatos (desengrasante) y una pizca de bicarbonato (solo si es necesario). Remueve bien y deja las piezas en remojo 5 minutos. Evita frotar las piezas chapadas con cepillos, sólo si es necesario ayúdate de un pañito suave de algodón y frota suavemente para no estropear la capa de oro y la superficie, aclárala bien con agua y sécala. Es muy importante secarlas bien y asegurarte de que no les queda nada de humedad (nuestro tip: el secador de pelo con aire frío va genial para eso). Este sistema sirve para piezas de plata y también para los chapados. Puedes hacerles esta limpieza a tus piezas de vez en cuando para ir manteniéndolas limpias y que recuperen brillo.
OTROS FACTORES: Hay otros factores que influyen en la durabilidad de los baños, como el PH de nuestra piel, por eso nuestro propio sudor o los cambios hormonales pueden afectar a su desgaste.